En el mundo de los negocios, los conflictos legales no son una excepción. Contratos incumplidos, cobros judiciales o demandas laborales. En ese escenario, los mandatos judiciales cumplen un rol silencioso, pero fundamental para empresas y empresarios en Chile.
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Un mandato judicial es un contrato solemne. En él, una persona natural o jurídica, llamada mandante, autoriza a un abogado o procurador, el mandatario, para representarla ante los tribunales de justicia. Su nombre técnico es procuraduría. Este instrumento permite delegar la gestión completa de un juicio, desde la presentación de una demanda hasta la ejecución de una sentencia.
La ley chilena exige formalidad en los mandatos judiciales
El mandato debe otorgarse mediante escritura pública ante notario o bien ratificarse directamente ante el juez de la causa. Sin este requisito, la representación no existe jurídicamente. Por eso, su correcta tramitación es clave.
En el ámbito empresarial, los mandatos judiciales permiten que los negocios sigan funcionando mientras un profesional del derecho se encarga del frente judicial. Un abogado puede contestar demandas, presentar escritos, asistir a audiencias, conciliar o ejecutar fallos, siempre dentro de las facultades otorgadas.
Algunas de estas facultades son especialmente sensibles.
Desistirse de una acción, transigir o absolver posiciones deben quedar expresamente señaladas en el mandato.
Desde el punto de vista normativo, los mandatos judiciales se regulan principalmente por el Código Civil y el Código de Procedimiento Civil, lo que entrega un marco claro y seguro para su uso.
El proceso es sencillo, pero no improvisado
1. El abogado redacta una minuta detallando las facultades.
2. Luego, el mandante firma en notaría con su cédula de identidad.
3. Finalmente, el documento se presenta al tribunal correspondiente.
Para empresas y emprendedores, contar con un mandato judicial bien redactado es una forma concreta de proteger el negocio. La operación asegura una defensa técnica adecuada para enfrentar los procesos judiciales con orden, control y respaldo legal.

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